20 Oct 2016 Mireia || Entrevistas

Antes de ser descubierto como actor, David Duchovny hizo de todo: camarero, modelo, salvavidas, profesor de inglés, repartidor de carne… Y sus intereses dentro del mundo artístico no se limitan a la interpretación. Es licenciado con grado en Literatura inglesa por la universidad de Yale con dos libros en el mercado (Holy Cow: A Modern-Day Dairy y Bucky F*cking Dent); también ha grabado un LP titulado Hell or Highwater y ha entregado numerosos trabajos como guionista, productor y director. Según Chris Carter, creador de Expediente X, Duchovny es una de las personas más leídas que conoce y también de las más inteligentes. Entonces, ¿por qué en televisión no dejan de ofrecerle papeles de policía?

El neoyorquino de 56 años no puede más que reírse. “Lo gracioso es que en la vida normal no soy de los que ha ido por ahí saltándose las normas a la torera pero tampoco soy un santo, alguien al que le ponga el cumplimiento de la ley —comenta a EL PAÍS con humor—. Pero es cierto que a estas alturas he interpretado en la televisión a todas las ramas de las fuerzas del orden”. Habla de personajes inmortales como Fox Mulder, miembro del FBI en Expediente X, de su papel como Dennis/Denise Bryson, agente de la brigada contra el narcotráfico en Twin Peaks, o el agente de la policía de Los Ángeles Sam Hodiak en Aquarius, cuya segunda y última temporada emite los domingos (22.50) Calle 13. “Eso cuando además está claro que soy el peor agente de la historia de la televisión. No hay más que ver mi trayectoria en Expediente X. ¡Nunca resolví un caso!”, se ríe.

En Aquarius no lo lleva mucho mejor. “A estas alturas de la serie mi trayectoria coexiste con la del mayor criminal de la historia, Charles Manson, mientras a mí me persigue mi propio psicópata. Soy el centro de una investigación interna en el cuerpo de la policía y mi hijo está en prisión militar mientras yo lidio con una exesposa alcohólica”, resume de esta segunda temporada. Aún así no se queja. Muy al contrario. “Va a sonar raro, lo sé, pero no puedo más que decir que me gusto ahora más como actor que nunca pensé que me gustaría”, afirma.

Tampoco pensó nunca que pasaría a ser parte de la cultura popular. Con Mulder construyó un personaje que pertenece a la memoria colectiva gracias o pese a ese “vestuario barato de poliéster” con el que lanzaron la serie. Lo mismo ocurre con el agente Dennis, Denise Bryson en su versión travestida, que vuelve a interpretar en la renovada edición de ese otro clásico de los noventa que es Twin Peaks. Aquí su sonrisa va de oreja a oreja. No tendrá personajes favoritos pero está claro que este le gusta. “Es otro mundo. Aquarius es la serie más realista. Luego tienes Expediente X que parece real pero es pura fantasía. Y después viene Twin Peaks que es otro mundo. Otra dimensión. Está claro que mi personaje no se atiene a ninguna regla, pero tampoco lo hace la serie”, añade el actor sobre la obra de David Lynch con el que ha vuelto a trabajar.

Sin embargo Duchovny tiene los pies bien anclados en la realidad que vive, preocupado por el ascenso de Donald Trump al poder, por la incapacidad del gobierno estadounidense de limitar el acceso a las armas y fascinado, incluso antes de protagonizar Aquarius, por el fenómeno Charles Manson. “Esta temporada es cuando tienen lugar los famosos crímenes”, indica el actor sobre ese momento en la historia de Hollywood y de Estados Unidos que sacudió la conciencia colectiva ante los brutales asesinatos de Sharon Tate, la actriz y entonces esposa de Roman Polanski, y los que estaban con ella. “Manson fue el primero y uno de los pocos condenados por asesinato sin haber sido la mano ejecutora. El principio del fin de ese maravilloso experimento anárquico que fue la era de Acuario”.

Fuente: El País